10699229_10152703522099883_471204691_n.jpg

Síguenos

 

Lupa

Noticias

El 2015 vigente en el 2017

VC 009_2017_SemblanzaMauricioSosa

El Congreso Internacional OtroMundo, Una Mirada Oriente Occidente 2015 fue un espacio de reflexión en torno al concepto de abundancia. Les compartimos un ensayo, del docente facilitador Mauricio Sosa, en donde indaga por temáticas que, aún en el congreso de este año, estarán vigentes.

El cuerno de Altea, el toque de Midas y el hombre del Himalaya
Una reflexión sobre la abundancia en los tiempos actuales

En el mundo actual en que vivimos, en la sociedad occidental en que nos hemos educado, se nos suele inculcar la búsqueda de todo lo material, de enfocar nuestros esfuerzos y actividades para adquirir objetos materiales y reunir riquezas para, de este modo, alcanzar la felicidad. Nuestras posesiones se convierten en indicadores de la realización personal, de la disciplina y esfuerzo en nuestras vidas laborales (productores de riqueza) y de nuestra valía como seres humanos (tanto tienes, tanto vales); una mirada que, por cierto, se queda en el pragmatismo y parece querer responder a la pregunta que desde tiempos inmemoriales ha acompañado al hombre por la razón de su existencia y su misión en la vida, con un simple “vivimos para producir, para hacer”.

Es así como la felicidad se equipara con la abundancia. De hecho, la primera depende de la segunda, es una consecuencia natural que se da de forma directamente proporcional: A mayor abundancia, mayor felicidad. Pero, abundancia ¿de qué?

Desde una valla publicitaria se nos invita a comprar compulsivamente con nuestra tarjeta de crédito (porque si la tenemos, lo tenemos), mientras que un anuncio, sexista por demás, nos indica que ha llegado la hora en que las mujeres pueden correr, cual horda de salvajes desaforadas, por los pasillos de su centro comercial favorito, buscando todos los artículos en promoción, a precios de locura. Todo esto pasa frente a nuestros ojos en cámara lenta, con una muy cuidada edición, fotografía impecable, colores de temporada (los inmarcesibles verde menta y rosado durazno) y el locutor en off que nos dice que muchas no son tantas.

¿Cuántas son muchas? ¿Cuántas son tantas? La abundancia la vemos simplemente como “mucho” de algo. ¿Mucho stress es acaso abundancia? Quizás sea el momento de comenzar a definir qué es ese algo que buscamos tener en abundancia.

Desde la antigua Grecia, nos llegan diversos mitos que hablan de la búsqueda de la felicidad a través de posesiones materiales y que refuerzan nuestra mirada occidental frente a este concepto: Jasón y los Argonautas, que viajan en búsqueda del vellocino de oro; Paris, quien fue tentado por Hera y Atenea con riquezas y poder; o el cuerno de la cabra Altea, cortado accidentalmente por Zeus y que luego se convirtió en la cornucopia, el cuerno de la abundancia del que brotan todo tipo de riquezas y el cual muchos hombres buscaron en vano. Pero tal vez la imagen de abundancia que más se ha arraigado en nuestro imaginario colectivo es la del rey Midas.

El toque de Midas, ese poder de hacer que todo lo que se toque se convierta en oro, es un premio otorgado por Dionisio al rey frigio por el buen trato dado a Sileno, sirviente del dios. Todos conocen la dualidad premio-castigo de esta historia, del desespero de Midas al no poder comer ni beber, lo cual lo lleva a renunciar a su don y a purificarse en las aguas del río Pactolo; sin embargo, para muchos, conocer el final de la historia no hace menos deseable este don.

En oriente, sin embargo, la mirada frente a la abundancia es diferente. Esto no quiere decir que no se deseen las riquezas materiales o que no se sueñe con conseguir el sueño americano (reflejado en un total look de marcas de diseñador o, incluso, en barbacoas de gas tamaño familiar para usar las tardes de domingo), pero se ha podido descubrir otra fuente de abundancia.

Cuenta el cuento que un hombre, cansado de pedirle riquezas materiales a Lakshmi (diosa hindú de la abundancia), descubre la real naturaleza de la abundancia y se marcha al Himalaya a vivir en renuncia. Esta renuncia y esta purificación, al mejor estilo de Midas, le dan paz mental. Lakshmi se le acerca un día y le explica por qué no ha concedido su deseo: para que pudiera encontrar la riqueza que da la meditación.

El deseo de querer cada vez más cosas materiales nubla nuestra mirada frente al verdadero significado de la abundancia: la abundancia es la ausencia de carencia. Es poder estar tranquilo y agradecido con lo que se tiene y disfrutarlo. Es descubrir que la cornucopia, el cuerno de Altea, ya está en nuestro interior y a todo nuestro alrededor. Para encontrarlo a nuestro alrededor, basta con descubrir con qué abundancia se nos ha dado aquello que más necesitamos para vivir: el aire. Y para reconocerlo en nosotros mismos, simplemente basta con mirar hacia adentro y descubrir en nosotros mismos todo el potencial que tenemos, la verdadera fuente de abundancia que hay en cada ser humano.

Este reconocimiento de la abundancia interior es el objetivo del Congreso Internacional Otro Mundo 2015 “El Ser Humano transformando el hacer para la abundancia. Una mirada oriente - occidente”, un espacio pluralista y multidisciplinario para la reflexión frente a este tema; un encuentro para ahondar, desde diversas miradas y posturas, en la concepción de la abundancia y en cómo asumirla desde nuestras vidas, desde nuestras profesiones, para así también ayudar en la transformación de nuestro mundo.

Cuando reconozcamos que la abundancia ya está en nosotros, podremos disfrutar la vida apaciblemente, seguros de que nada nos faltará, porque ya habremos aprendido que la abundancia (vista más allá de lo material) sí es felicidad.

Autor: Mauricio Sosa Noreña

Institución de Educación Superior sujeta a inspección y vigilancia por el Ministerio de Educación Nacional (DECRETO 1295 DE 2010, ARTÍCULO 39)